Solo en una oportunidad acepte arrojar las monedas del I Ching, un poco por cortesía con quien me encontraba en ese momento; pero decididamente por lo que me encontré en la primera hoja del libro: el poema de Borges que encabeza este blog. El I ching o libro de las mutaciones es un libro oracular, enigmático, y supone un universo regido por el principio del cambio. No me quedó ni un recuerdo de aquellos oscuros párrafos que me leyeron del libro y que resultaron señalados como efecto de una extraña combinatoria de tres monedas arrojadas. Pero el título del capítulo leído se enlazo con algo: "El andariego" y he aquí el encabezamiento de estas notas escritas en viaje. Las entradas están ordenadas por país y en orden cronológico. En el cuerpo central están los escritos realizados a medida que se avanza en el camino. A izquierda fotos del lugar, curiosidades, sucesos del viaje y anécdotas. Las páginas están ordenados por país de algunos de los cuales solo hay registro fotográfico.

Mongolia

Ulan Bator - Fiesta del Nadam - Desierto del Gobi - Vida Nómade - Olgui - Oeste (los lagos)

Ulanbator

El avión va descendiendo lentamente, desde la ventanilla se divisan claramente suaves ondulaciones el suelo parece un terciopelo verde pero sin ninguna marca urbana. No hay caminos, ni coches, ni casas. Al dar una vuelta para aterrizar, rodea la ciudad que desde el aire se demarca con gran facilidad. Pareciera que una simple calle divide el campo de la ciudad sin transición alguna. El “22” que sale del aeropuerto y que por 300 tugriks (unos 80centavos) llega al centro en unos pocos minutos es un primer tour. Es temprano, la ciudad todavía no se levanta pero ya se empieza de delinear en sus formas. No hay casi calles, solo avenidas entrecortadas y cuadras cada 500 o 600 metros que parecen interminables. En el centro de esas grandes manzanas edificios a los que se accede por pasillos o pequeñas callejuelas y que conectan todos los espacios. Este formato es la herencia de 50 años de dominio soviético, edificios bajos, de cuatro o cinco pisos de construcción austera, sin ascensor, ni porteros eléctricos, ni luces, a los que se ingresa generalmente por una puerta metálica del mismo estilo que, como todas se abren hacia afuera. Oficinas, empresas, hoteles, guesthouses, funcionan dentro. Ningún cartel alcanza para poder llegar fácilmente y hay que estar adivinando y golpeando puertas, muchas veces sin respuesta, hasta dar con el destino buscado, sin olvidarse por supuesto la linterna. Los nuevos edificios post caída del muro (muy pocos, aunque se ve que empiezan a construirse) son mas abiertos, pero sin balcones y manteniendo casi el mismo estilo. En la calle negocios sin vidrieras, las mismas puertas que abren hacia afuera, conectan con un supermercado, una casa de electrónicos, una peluquería. Abrí tantas buscando agua que preferí un bar (con vista ¡!) para hacer un alto. En la avenida principal, las marcas conocidas de ropa, los electrónicos, el consumo, el orden. No parece Asia, es fácil moverse en colectivo o taxi, no te paran cada dos metros para venderte algo, casi que sos uno mas. Es sin duda el resultado de la ocupación que borro todo vestigio de historia en la ciudad; solo quedaron dos monasterios, el resto fue derrumbado, asombrosamente no hay construcciones de mas de 70 u 80 años y caído el muro Ulanbatar se globalizo. Durante esos años grandes purgas marcaron la vida de Mongolia, por los años 50, mas de veinte mil monjes, además de políticos y hombres de la cultura fueron deportados a Siberia, es decir a un par de horas de tren pero del otro lado de la frontera y la vida se rigió por el miedo. Dos museos recuerdan esos hechos y parecen aun estar presente en el recuerdo. Estos días son muy especiales aquí, durante el mes de julio y en cada ciudad y pueblo se encuentran para el Nadam, aquí sera mañana. El Nadam es la fiesta tradicional mongola que con mucho orgullo parecen vivir con gran entusiasmo, las calles están llenas de carteles, también en ingles, avisando del encuentro. Ademas los teatros, la opera, y los museos anuncian eventos especiales por estos días. Sera el próximo post.

Nadam I

Nadam (primera parte) Aquí parece revivirse la historia. Hay entusiasmo y expectativa, la ceremonia empieza con lo que parece ser la presencia del Gengis Kan, no solamente héroe nacional sino también fuente de gran mitología y simbolizado en el centro en un estandarte. Los gritos de una voz en off mientras la gente aplaude y unos jinetes ingresan y arman una representación de lo que parece ser la valentía y rudeza de los mongoles generan el clima previo al inicio de lo que aquí va a suceder. El Nadam consta de varias actividades. La principal: la lucha. Por varios días las pasaran una y otra vez en todos los canales y se vera en cada negocio y bar los televisores prendidos y a todos atentos y hasta discutiendo lo que ahí sucede. Antes de comenzar los luchadores se acercan al Gengis y levantando los brazos y con movimientos lentos luego me enterare que en esos gestos le piden que los acompañe en la lucha. Los contrincantes, diferenciados por colores en encuentran en el campo y pelean hasta que uno cae dando por finalizada la contienda. No hay golpes, ni patadas, ni empujones. Un arbitro que no los separa en ningún momento parece solo estar para declarar al ganador. Nadie grita ni alienta y se ven en el campo varias luchas al mismo tiempo. En otro sector el arco y flecha, aquí participan las mujeres. Los arcos están hechos con materiales muy simples pero es increíble ver la precisión que logran en tanta distancia. A 40 km de aquí, las carreras de caballos entre chicos que se trasmiten en una pantalla y a las que se puede ir ya que salen colectivos desde el estadio. Están atónitos las miran y comentan.Por ultimo una extraña competencia de nombre de imposible que será para la próxima entrada espero antes de la partida hacia el desierto de Gobi, al sur de Ulan Batar.

Gobi

El camino tiene por destino el sur de Mongolia, la provincia de Gobi. De la capital Ulanbatar hasta la frontera sur con china no debe de haber mas de 1000km, pero llegar a ese punto lleva no menos de cinco días de viaje, (mas el regreso) así que el punto final sera Dalanzadgad, la capital de Gobi. Como los “micros” locales salen recién una vez completados todos los asientos y la espera se vuelve desconcertante hasta que se completan todas las localidades, la opción de contratar un jeep con otros viajeros ha sido lo mas rápido. Urkad, es el orgulloso dueño del transporte. Tiene la ultima tecnología rusa de los años 60: doble tracción parabrisas rebatible, caja de quinta, pasacassete, asientos desmontables y una robustez que impacta. Su color gris me hace imaginar a la helada Siberia. Para los camaradas que viajan adelante ventanillas rebatibles y para los de atrás un ventilete que sera desde el comienzo el único contacto con el aire exterior. (aire?) Con una buena dotación de agua, partimos. Ni bien pasados los primeros kilómetros la ruta desaparece. Estaba advertido: Mongolia solo dispone de 200 km de ruta asfaltada, no me tocaron ni 200 mt. El camino consta de una multiplicidad de lineas y senderos que nuestro conductor va eligiendo y cambiando de acuerdo al estado del camino. Puede salirse de la marca en un giro de 90 grados hacer 400 metros hasta encontrar otra huella y retomar la dirección en la que estábamos o seguir interminables, indescifrables o imaginarios caminos. Hierve el Gobi. El sol se ríe de nosotros, aquí es verano. Da lo mismo parar, andar, no hay donde esconderse. La cámara de vídeo del viajero Danes ni se puede prender por la temperatura, la mía se apaga a los minutos Hierven los anteojos que llevo puesto. Hierve el asiento Hierve cada centímetro cuadrado que toco Hierve cada centímetro cubico de aire. El paisaje es levemente verde, muy rocoso y con leves ondulaciones. No se puede decir que Gobi esta desierto. Por el contrario parece un lugar con vida. Hay camellos, caballos, águilas algunas pasturas, y gente. En el camino se ven sus casas los “Gers” que serán también la mía durante este trayecto. En cada uno de los días que se buscaba algún ger para dormir se repetía la misma escena. Urkad que se detiene, no baja hasta estar seguro que el perro no lo va a morder y luego entra al ger. A veces acompañado por alguno de nosotros. Siempre somos invitados con un te mongol y una pasta dura hecha con leche de camello y que por lo que entendí es un agasajo que no esta bien visto rechazar. No siempre los dueños quieren alquilar su casa así que a veces lo mas sencillo es encontrar algún campamento, que no es mas que un mongol que harto de mudarse cada vez que le piden alojamiento pudo comprar dos o tres gers y tener una entrada extra. Hierve Gobi. El agua se vuelve un problema, no se puede tomar. Si a las botellas compradas se le agrega un poco de café sale un expreso, y si me mojo siento que me estoy duchando con agua caliente. En el Ger capto algo como de un campamento para alemanes no lejos de donde estamos parando. Así que me acerco a Urkad y le digo “agua” parece no entender de mi necesidad que este fría así que cambio la palabra y dijo: - Beerrr (cerveza) Se ríe. No se lo ve muy convencido así que refuerzo la propuesta - Vodka Me contesta - Rusian Parece que tiene pretensiones, así que le subo la apuesta y le hago saber que voy a manejar. Se ríe y acuerda. Diez minutos de trayecto, nos separaban de la gloria en botella. No se puede decir que estaba fría pero Gobi dejo de hervir. El paisaje cambia. Ya hay dunas y el suelo se volvió arenoso aunque mantiene las rocas. La temperatura bajo ya que el cielo se ha ido nublando. Hace rato que en el camino ni muy a lo lejos se ve algún ser vivo. Urkad parece inquieto, cambia de senderos, aumenta la velocidad, al tiempo se detiene. Queda claro, nos trasmite que esta perdido. La guía de viaje alertaba, sobre los aspectos a tener en cuenta al contratar los servicios de los conductores y hasta recomendaba algunos. Urkad nos convenció por su simpatía y disposición. Aquí, detenido, con el cielo nublado en el medio del desierto me alegro, evidentemente fue la elección correcta.cion correcta.

Gobi II

Agua. Entre los esparcidos gers aparecen pequeñas poblaciones en el camino. El club, la policía la escuela, el surtidor de combustible, dos o tres negocios como de ramos generales. Son realmente una gota de agua en el desierto. Están activos, van en sus motocicletas, de casa en casa (supongo) porque se los ve pasar casi con prisa. Como encontré uno de los tres negocios que tuvo la buena idea de poner en la heladera algunas bebidas, algo que no es costumbre el Mongolia ya que en general la bebidas incluso la cerveza se toma natural !!!!! paso algún tiempo con mi botella de agua fría mirando y escuchando. Ríen comentan, se acercan en algún intento de entablar algún dialogo. El libro de frases mongol ayuda, pero encuentra una primera perplejidad compartida. De que país sos? - Argentina Se quedan mirando, y repiten la palabra como no entendiendo mi respuesta. En Ulan Batar bastaba con decir fútbol para que ya pudieran localizarme en el planisferio. Aquí no cuenta. No hay fútbol, recién hace unos años con las baratas antenas satelitales chinas pueden ver algunos canales pero los que llegan aquí solo trasmiten los deportes tradicionales. Así que sonríen hacen algún comentario si están acompañados y se quedan leyendo el libro de frases hasta que encuentran alguna pregunta para hacer. Tomando mi agua fría “en la plaza”, se acerca Urkad y señala algo a lo lejos. Estamos como en una lomada y al mirar al horizonte se pierde completamente la diferencia entre el “cielo y la tierra” No se si señala una sombra de una nube, una nube, algo oscuro, o que. Solo escucho que dice ice (hielo). Tras tres horas de viaje el horizonte se va despejando, lo que urkad señala es una montaña, llegar llevara tres horas mas Y lo que llamo ice lo es un río congelado en un pequeño valle verde. Nadie, absolutamente nadie vive alrededor, solo otros casuales viajeros tan sorprendidos como nosotros. No se que es lo mas sorprendente un río congelado en el desierto de Gobi o que este lugar este tan desierto como los demás.

Vida Nómade

Basta alejarse 20 minutos por lo que son los únicos caminos asfaltados de las dos o tres ciudades mas grandes de Mongolia para encontrarse con otro espacio muy diferente. En las ciudades la vida reconocida, en Ulan batar la cultura, la opera, los museos, la noche, el transito: mas allá un mundo que parece no reconocible y que mantiene una lógica diferente. No es simplemente trasladarse, mudarse de un lugar a otro, con lo estresantes que son las mudanzas.
Vale la pena empezar por la casa, el ger. Es asombroso, cualquier espacio puede habitarse, adornarse, orientarse, ordenarse de muchas maneras, los gers, los que vi, dormí, viví,comí, en el sur, en centro y el oeste parecen calcados. Se entra, si los dueños no están afuera, como a cualquier casa por la puerta, pero sin avisar. No se golpea ni se grita, se abre se saluda y se pasa.
Adentro los sectores bien localizados. a la derecha un mueble que hace de alacena, ahí se guardan las tazas (no se usan platos ni cubiertos) las cacerolas y la comida. a los costados puede haber camas pomposamente adornadas con colores, guardas y figuras. Si no las hay, se encuentran perfectamente ordenado todo lo necesario para dormir: almohadas, cobertores, y algunas bases que hacen a la vez de colchón. En el centro un mueble para la ropa, y en el costado izquierdo el espejo con el peine y los cepillos de dientes.
Las paredes están, en casi la mayoría de los gers cubiertas por tapices, sobre los tapices, fotos, muchas fotos. También medallas, alguna piel de zorro o cualquier otra prenda de importancia estética , también porque no un televisor con el dvd. Todo es colorido, en el piso, parte se recubre con un especie de alfombra hecha con lana de camello.
Es difícil definirlo en la categoría de pobreza o riqueza, mejor dicho, si ese ger esta en la ciudad o en los alrededores, como se puede ver, pasa a formar parte del cordón suburbano con todo lo que eso implica en una ciudad. Eso mismo pero en el medio de la estepa participa de una economía, que si osar a decir que no es capitalista por lo menos se esboza que es de subsistencia. Y no porque subsistencia sea que llegan justo a fin de mes o porque no lleguen a el nivel de ingresos mínimo promedio, sino porque el trabajo diario es procurarse tomar de lo que lo rodea (sus cabras, sus camellos, su arboles) lo necesario para vivir, una muy poca frecuente excepción para ingresar dinero como lo que entendermos por trabajo es si algún turista les alquila un caballo o les pide que les haga de guía.
Esta lógica (no se si ellos se habrán dado cuenta), necesariamente tiene como condición la no acumulación, y laacumulación es hoy un comportamiento (no se si es la mejor palabra) que va mas allá de la riqueza o la pobreza. Podríanperfectamente acumular, guardar, acaparar objetos (no es que no estén mas o menos como cualquier otro a su alcance) pero de alguna manera dejarían de ser nómades. Notable es que en los pequeños poblados donde suele haber muy pocas casa de ladrillo y en su mayoría son gers, alrededor de estos se veninfinidad de objetos aparentemente sin uso como los que tenemos en cualquier casa. Por nómade no hay que entender poco estético, escaso, desordenado.
Mucho mas hay para escribir, pero estando en Mongolia, mejor es vivirlo, pero vale la pena un punto mas: en las horas interminables a pie, jeep, caballo, camello no se ve una alambrada. Es difícil imaginar a una familia teniendo que saltar un alambre para pasar, no existe aquí esa forma.

Nada sobra

La puerta se abre, miran sin sorpresa, me están esperando? Me conocen? Las manos indican la mesa. La mujer saca una gran tetera, busca la leche y un poco de agua mientras su hija prende el fuego de la cocina. El Te, made in argentina, es un bloque duro, compactado que rompe con un martillo y arroja a la olla, luego un poco de sal. Mientras se espera, un refresco de leche fermentada o de yogurt a veces de leche de cabra a veces de yak, a veces de yegua a veces de camello lo que obtengan del día. Antes llegar a hervir el té está servido en un tazón y antes de estar en las manos dos cucharadas de manteca de derriten y flotan en el líquido. No hay que ser tímido al momento de estirar la mano y tomar algo de la mesa, es lo que se espera, y solo están atentos a que el tazón no se vacíe. Luego de las presentaciones acercan sus fotos familiares. Gastados álbumes, seguramente de tanto mostrar, imágenes que los presentan quietos, serios, parados como soldados sin la menor gracia, pero con orgullo. Luego pueden cantar, se acompañan por un instrumento de dos cuerdas que tocan con gran habilidad. Sin azúcar, porque la tierra no la da, sin frutas porque la tierra no la da, sin facturas porque la panadería no está, en la mesa están los platos, la comida que sus ancestros aprendieron a tomar de los animales, las plantas, el suelo el cielo. En la casa objetos que consiguen por lo que la tierra les da. Sin excedentes la vida se ordena sin la acumulación, a veces obligados porque no podrian conservar un sobrante de carne o leche; o porque tal vez solo se tiene lo que se usa. Bien podrían matar dos cabritos, ir al pueblo mas cercano venderlos y, al comprar algo decir: deme dos, o llevo esto por las dudas. Aquí no hay trastos, ni chatarra, ni porquerias, ni tacho de basura, ni cajas con olvidados objetos ni nada que no se use. Sería precipitarse concluir que carecen o son pobres. Si algo produce curiosidad y mucha, son los objetos, están pendientes, alertas de lo que pueda sacar de la mochila y preguntan sobre la funcionalidad de cada uno. Y si bien algún regalo es agradecido no dudan con gran ingenuidad rechazarlo a cambio de algo visto, prefieren un cuchillo, una vieja linterna, la manteca para los labios, un pedazo de soga. Ni el colorido bloc de hojas, ni el reloj, ni los mapas de la zona, ni una lata de cerveza, ni la remera de la argentina con el 10 en la espalda; a esta altura ese desinterés que siento infame e incomprensible me acerca a ellos. Ollas, sartenes, cocina, comida, vajillas, alacena, vasijas. Camas, ropa, zapatillas, botas, abrigos, sombreros, bolsos, carteras. Espejos, cadenas, anillos, bijou. Cuchillos, linternas, rebenques. Toallas, frazadas, almohadas, alfombras. Mesa, adornos, luz, lápices, papel, fotos, recuerdos, historia, música, canto. Televisión, dvd, celular, antenas, Viaje de egresados, Caballos, escuelas, motos, remedios. Cabras, corral, sogas, palas, Dinero, valores, cartas, correo. Algo puede faltar pero seguro nada va a sobrar

Oeste de mongolia - camino a Olgui

Si el Gengis Kann logro algo fue unir al pueblo mongol. Aquí hay mas de 30 grupos étnicos no hay a pesar de los años uniformidad y en muchas zonas como el oeste se habla otra lengua. Tienen diferentes costumbres incluso diferentes comidas y ropa. El camino sigue ahora al oeste en limite con Rusia y china, en la tierra de los Kazaks. De Ulan batar son aproximadamente 1500km que se traducen en 65horas de viaje o en tres horas de avión en un bimotor para 35 pasajeros. En el avión el primero de los lugares un inscripción parece decir: en esta butaca, la mismísima el mismo tapizado, que hemos mantenido así como recuerdo imborrable, se sentó el camarada Stalin. De religión musulmana los Kazaks hablan una lengua que suena muy diferente a lo escuchado hasta ahora y se acerca mas al ruso. Aquí se pierde la influencia Budista y es mas fuerte el shamanismo, se pueden ver en los caminos pequeñas ceremonias y simbología. La clásica el pilar de piedras con cintas azules dinero y gente caminando alrededor. Khovd es el primer pueblo, hace mil doscientos años este lugar, lleno de polvo, con un solo hotel sin Internet y muy aburrido fue el centro militar y comercial de Mongolia. Estaba amurallado y contenía mas de 20 templos budistas. Tres enormes puertas posibilitaban el acceso, parece haber sido un lugar lleno de vida comercial y social. Nada quedo de esa época los pocos monasterios que sobrevivieron desaparecieron con la purga de 1937. Knovd parece el lugar indicado para empezar a conocer a los Kazak. Su aspecto es diferente, en general menos oriental, ojos mas claros, la mayoría habla mongol, algunos ruso pero la lengua oficial aquí es el Kazak. Mantienen una estrecha relación con Kazastan una ex república soviética a pocos kilómetros de aquí. En el camino otros viajeros, dos eslovacos y dos franceses acordamos juntarnos para llegar a el próximo destino Olgi. En el centro de Knovd se ven jeeps y pequeñas furgonetas. En el frente escrito el destino. Los eslovacos afortunadamente saben algo de ruso, de manera que es mas fácil llegar a un acuerdo con el precio. Lo único que los choferes saben en ingles es: Five sits, nine persons (cinco asientos nueve personas). En toda Mongolia es igual, dure lo que dure el viaje la cantidad de asientos no indica la cantidad de pasajeros siendo siempre el mismo el precio. No muy dispuestos acordamos por un precio algo mayor la exclusividad del viaje para nosotros. Por supuesto no cumplió. Luego de detenerse seis o siete veces antes de salir de Knovd, saludando, comprando, llevado algún paquete o bajo cualquier otra forma social: algo que no debe deseperar a nadie ya que es muy usual según un comentario de mi vecino de asiento, un francés que lleva tres viajes por estas tierras, y que solo dice insistentemente “paciencia” frente a nuestras caras llenas de indignación cada vez que se detiene. Luego digo, de varias detenciones y en lo que parecía (como en todas las anteriores ser la ultima) el chofer intenta “hacer lugar” en un jeep con 6 personas y 5 asientos para que suban dos mas. El primero, un kazak (como todos aquí que habla ruso y que sera una excelente companía en las 6 horas de viaje, logro llegar a sentarse sobre la palanca de cambio. Sorprendidos solo atinamos según la indicación del francés a cerrar las puertas y esperar. El Segundo no pudo subir. Luego de vencer en dura batalla de paciencia comenzó el viaje.

Olgui

Es la capital de la provincia mas occidental de mongolia, Bayan-Olgui. Esta pequenia ciudad de 20000 habitantes, sin alumbrado publico, tres hoteles y casi el ultimo lugar donde cargar combustible es el centro comercial y social de la provincia. No se salvo de los arquitectos bolcheviques y tiene por lo tanto varios de los monoblocks de la era comunista. Poco hay en la ciudad solo la llave para armar la continuacion del viaje hacia la punta oeste de este pais. el mercado, algun restaurant con los platos tipicos (al que hay que sumarle la empanada hervida) y la proxima fiesta del caballo. Al oeste de olgui, cerca de la frontera con rusia esta el lago Konov, es tierra Kazak, es lengua Kazak. no hay hoteles, ni negocios, el paisaje lo conforman un inmenso lago y los gers que van apareciendo en el camino. Hay que buscar un guia, donde dormir y caballos para una pequenia travesia de unos dias; asi que en cada ger que aparece, a veces a una distancia de media hora entre cada uno, hay que detenerse a ver de que disponen y cuanto estan dispuestos a cobrar. El recibimiento es el mismo: al bajar del auto, el saludo y la senia para pasar a su casa. Como esperando esta el te mongol y una serie de platos con diversos contenidos basados en derivados de leche. Al rato sin saber de donde y si saber como, comienzan a entrar otros Kazaks. En cuestion de minutos y como por celular empieza a correr la noticia de invitados, cada uno que ingresa nos saluda y se sienta alrededor de la mesa (de unos 30cm de alto) y con su tazon de te (en realidad es como una compotera) nos mira y participa con algun comentario. No todos tienen caballos, ni pueden hacer de guia. A lo lejos tres gers, al acercanos la primera vista es de una una pareja de jovenes kazak de no mas de 25 anios con una sonrisa de bienvenida. No hubo tiempo ni siquiera de indicarle al chofer que la joven nos saluda y acompania a su casa. Son pura risa y alegria, al rato los que supongo son los otros habitantes y por supuesto sus hijos, todos alrededor de la mesa tomando te y comiendo. Tienen algunos caballos, consiguen el resto y Astag sera el guia. Las reglas mongolas asi lo estipulan, con tantas distancias, frio, calor el foraneo debe ser no solamente recibido sino invitado a beber, comer, y dormir. Al rato luego de la presentacion, la distencion, nos invitan a un juego de lucha, y hasta se visten con la indumentaria especial para la ocacion. Luego siguen con su vida, matar un cabrito y limpiarlo, ordeniar y hacer los preparados para la mesa.

Lago Khonov parte I

La llegada. Evidentemente el te distiende y ayuda a "dialogar" no cuesta mucho ponerse de acuerdo, nadie habla ingles pero la disposición es amplia. Para celebrar nada mejor que una lucha. Afuera del ger comienzan el juego, incluso con la vestimenta adecuada. No hay arbitro y las reglas son sencillas en primero que cae al piso resultara derrotado, ríen, festejan cada triunfo y ponen toda su energía que no es poca. La noche llega tarde, no antes de las 22.30 el día comienza a a desaparecer y a bajar aun mas la temperatura, el ger es un excelente refugio, cálido amplio y donde nuevamente todas las familias se congregan para la cena. En el centro sobre la mesa una gran bandeja central con fideos. (que no se cocinan en agua sino sobre la estufa) No hay platos así que cada uno con su tenedor y su te salado va saciando su apetito. Una lampara ilumina la mesa, ya que casi todas la familias disponen de una pequeña pantalla solar que les abastece o bien una algo de luz o si lo tienen, un televisor. Suelen erutar, nadie se ríe o se asombra excepto cuando me levanto a soplarme la nariz, les causa gracia. Es imposible estar fuera de su mirada, cada movimiento, si me levanto, si saco algo de la mochila pareciera que genera expectativa. Quiero mirarlos, escucharlos pero son ellos quienes me examinan, las diferencias son para todos. Luego de la cena la sobremesa empieza por un recordatorio de los nombres, las edades y la composición familiar; al rato la música Un pequeño instrumento de dos cuerdas parecido a una bandolina y que seguramente han aprendido a base de oído, y repetición hace de base musical a suaves cantos que en voz femenina son delicados, armoniosos y exquisitos. A veces cantan todos juntos en un improvisado coro que le da fuerza sin perder nada de su finura. La noche avanza y es hora de ir a dormir. Es tarde, estoy cansado, mi “cama” armada y quiero cambiarme, pero no estoy solo. Como se hace? Como hacen? Aunque muy poco frecuente en algunas familias que disponen de dos gers uno es para los hombres y otros para las mujeres, pero este, como en la mayoría, no es el caso así que la naturalidad manda. La mañana llega con un te acompañado por los ingredientes habituales, parece que no hay yogur ni leche fermentada pero hay un rico queso. Luego en una cacerola y a fuego abundante se hierve parte del cabrito carneado, el aroma empieza a inundar el ambiente, no lleva condimentos ni sal y se servía a media tarde en la fuente comunitaria sin platos ni tenedores solo a cuchillo, a la mañana siguiente sera parte del desayuno.

Distancias

La puerta se abre, no mide mas de un metro y medio y como es costumbre en estas tierras tirando de ella hacia afuera. Adentro un hombre de unos 50 años limpia su cuchillo mientras una mujer bate un recipiente del cual se derrama algo que parece ser leche. Dos adolescentes la ayudan colando en una tela un viscoso líquido blanco. No hay forma de avisar, no hay timbre, ni es usual el grito o el permiso, solo hay que entrar. Enseguida la seña de invitación a sentarse, las mujeres dejan rápidamente sus tareas y como si estuvieran previamente organizadas se distribuyen en los preparativos: limpiar la mesa, que no tiene mas de 30cm de altura, ir a buscar algunos alimentos a una pequeña alacena, encender el fuego y poner a calentar el te. La casa tiene forma circular con espacios bien diferenciados: a la derecha de la puerta un pequeño mueble con algunas ollas y algunas vasijas con alimentos que luego invitarán, un bidón con agua y varios recipientes con diferentes preparados sólidos, semisólidos y líquidos a base de leche. Al lado respetando la línea circular, cuatro coloridas y adornadas camas. Luego un generoso espacio para la mesa cerca de la estufa que hace también de cocina ubicada en el centro. No falta en cualquier casa una cajonera habitualmente naranja con filetes de varios colores. Sobre ésta en el centro un espejo y a los costados cuadros con fotos familiares. Por último una pila de valijas y casi ya a la izquierda de la puerta, en lo que es una vuelta completa, un espejo con algunos peines y cepillos de dientes. La mitad el piso en especial alrededor de la mesa tiene unas alfombras de pelo de yak o cabra; el resto otra alfombra pero esta es verde y natural. Parece que hace poco han llegado ya que el pasto aún no se ha secado. Las paredes hechas con una simple estructura de madera enlazada están recubiertas de coloridos tapices de formas arábigas, sobre los tapices mas fotos, algunas pieles de lobo u otros objetos de uso diario: algún cuchillo, una cartera, un telar, un instrumento musical. Una serie de listones de madera que se apoyan en la estructura circular convergen a un par de metros de altura en un circulo central, única entrada de luz y aire. Sobre esos listones muchas veces pintados con vivos colores dos o tres capas de telas hacen de techo. Y aunque todas las casas, absolutamente todas mantienen en mismo formato, distribución, estructura y estética, no son parte de ningún plan gubernamental de vivienda ni de una opción económica de crédito hipotecario, ni la última moda en desarrollo arquitectónico. Estos cálidos y acogedores hogares participan de aquello que es su elección y forma de vida. Estas casas no se mueven como una casa rodante, deben poder desarmarse fácilmente, una o dos veces por año para volver a armarse en otro lugar. Los traslados son sencillos, no hay alambres que separen parcelas ni caminos exclusivos con itinerarios prefijados, se puede llegar a un punto por varias sendas, la que quieras, la mas larga o la mas corta, la que pasa por el río o por el valle, con vista al lago o a la montaña, parando en cualquier casa para ser recibido con un te y dormir si es necesario. No hay que estar en ninguna estación de micros a ninguna hora, una camioneta puede pasar en cualquier momento y bastará que vea alguna señal para que se acerque y aunque atestada de gente haga un lugar. Circulan, como lo hicieron sus abuelos y los abuelos de sus abuelos y todos los que nacieron aquí. Un camino sin senda, una dirección sin rumbo, ¿que fuerza los insta a caminar con todas sus pertenencias sobre ésta tierra? ¿Añorarán lugares habitados, recordarán con nostalgia o alegría una vista, un lago, un árbol, al cual pueden volver cuando quieran? Cuidado, esta gente no se muda, porque mudarse implica una propiedad un dominio, además, con lo estresantes que son las mudanzas ni me imagino como soportarían dos al año. No son errantes, porque no están perdidos; buscan y deciden a donde ir. Bien podrían acercarse entre sí y organizase en post de un mayor confort como agua corriente o luz eléctrica o acercarse en invierno a algún suburbio urbano para estar mas juntos o estar cerca de un supermercado o de un teléfono. Nada se los impide. ¿Y si en realidad no se mueven? ¿Y si somos nosotros los que transitamos por calles, avenidas, los que recorremos caminos, los que andamos de aca para allá, los que deambulamos de lugar en lugar, los que nos movemos por la tierra y por las rutas?

Vuelta al lago

Cinco días lleva dar la vuelta al lago. A caballo y con Askad de guía comienza el camino. Varias paradas, algunas solo con la intención de entrar al ger y compartir un momento con sus moradores hacen un camino lento e interrumpido frecuentemente. No deja de ser un placer cada encuentro y cada historia que se va armando. Siempre el te, el album de fotos, a veces la musica y por lo que parece alguna orientación para nuestro guia. Las fotos merecen una mencion especial, siempre presentes en las paredes muestran a veces en blanco y negro algun familiar o recuerdan algun momento significativo de la familia: un casamiento, la escuela, algun viaje a la capital. Sin pedirlo o preguntarlo es comun que alcancen un sencillo album mientras se toma el te y que luego pidan que les saque alguna foto. Luego anotan la direccion, en alfabeto cirílico, para el envio; vienen tambien de gers cercanos a pedir que les saque alguna foto, hasta un ocasional transeúnte a caballo pide el retrato. Luego de dar la vuelta completa cinco dias después y al llegar nuevamente al ger desde donde se iniciara el viaje al mostrar las fotos en la camara iban mencionando, entre risas y asombro los nombres de todos sus lejanos vecinos retratados. En las paradas las historias familiares: el abuelo que cuidaba a su nieto de dos anios porque sus padres habian viajado a la capital, el padre buen musico y cantor que con dolor de muela deleito los oidos y que en lugar de pedir una foto pidio un remedio. Los padres de dos familias que habian viajado por tres dias y las casas estaban a cargo de cuatro adolescentes cuidando a sus hermanos menores. La familia que hace solo un mes tenia un nuevo integrante, la familia que sus caballos habian tenido cria y nos invitaron con una exquisita leche fermentada. El viejo abuelo que nos hablaba en kazak. En cada alto una historia y una compania, cada partida de una casa implica que un miembro nos acompaña en el camino por un par de horas, no estamos solos.