Solo en una oportunidad acepte arrojar las monedas del I Ching, un poco por cortesía con quien me encontraba en ese momento; pero decididamente por lo que me encontré en la primera hoja del libro: el poema de Borges que encabeza este blog. El I ching o libro de las mutaciones es un libro oracular, enigmático, y supone un universo regido por el principio del cambio. No me quedó ni un recuerdo de aquellos oscuros párrafos que me leyeron del libro y que resultaron señalados como efecto de una extraña combinatoria de tres monedas arrojadas. Pero el título del capítulo leído se enlazo con algo: "El andariego" y he aquí el encabezamiento de estas notas escritas en viaje. Las entradas están ordenadas por país y en orden cronológico. En el cuerpo central están los escritos realizados a medida que se avanza en el camino. A izquierda fotos del lugar, curiosidades, sucesos del viaje y anécdotas. Las páginas están ordenados por país de algunos de los cuales solo hay registro fotográfico.

Lago Khonov parte I

La llegada. Evidentemente el te distiende y ayuda a "dialogar" no cuesta mucho ponerse de acuerdo, nadie habla ingles pero la disposición es amplia. Para celebrar nada mejor que una lucha. Afuera del ger comienzan el juego, incluso con la vestimenta adecuada. No hay arbitro y las reglas son sencillas en primero que cae al piso resultara derrotado, ríen, festejan cada triunfo y ponen toda su energía que no es poca. La noche llega tarde, no antes de las 22.30 el día comienza a a desaparecer y a bajar aun mas la temperatura, el ger es un excelente refugio, cálido amplio y donde nuevamente todas las familias se congregan para la cena. En el centro sobre la mesa una gran bandeja central con fideos. (que no se cocinan en agua sino sobre la estufa) No hay platos así que cada uno con su tenedor y su te salado va saciando su apetito. Una lampara ilumina la mesa, ya que casi todas la familias disponen de una pequeña pantalla solar que les abastece o bien una algo de luz o si lo tienen, un televisor. Suelen erutar, nadie se ríe o se asombra excepto cuando me levanto a soplarme la nariz, les causa gracia. Es imposible estar fuera de su mirada, cada movimiento, si me levanto, si saco algo de la mochila pareciera que genera expectativa. Quiero mirarlos, escucharlos pero son ellos quienes me examinan, las diferencias son para todos. Luego de la cena la sobremesa empieza por un recordatorio de los nombres, las edades y la composición familiar; al rato la música Un pequeño instrumento de dos cuerdas parecido a una bandolina y que seguramente han aprendido a base de oído, y repetición hace de base musical a suaves cantos que en voz femenina son delicados, armoniosos y exquisitos. A veces cantan todos juntos en un improvisado coro que le da fuerza sin perder nada de su finura. La noche avanza y es hora de ir a dormir. Es tarde, estoy cansado, mi “cama” armada y quiero cambiarme, pero no estoy solo. Como se hace? Como hacen? Aunque muy poco frecuente en algunas familias que disponen de dos gers uno es para los hombres y otros para las mujeres, pero este, como en la mayoría, no es el caso así que la naturalidad manda. La mañana llega con un te acompañado por los ingredientes habituales, parece que no hay yogur ni leche fermentada pero hay un rico queso. Luego en una cacerola y a fuego abundante se hierve parte del cabrito carneado, el aroma empieza a inundar el ambiente, no lleva condimentos ni sal y se servía a media tarde en la fuente comunitaria sin platos ni tenedores solo a cuchillo, a la mañana siguiente sera parte del desayuno.