Solo en una oportunidad acepte arrojar las monedas del I Ching, un poco por cortesía con quien me encontraba en ese momento; pero decididamente por lo que me encontré en la primera hoja del libro: el poema de Borges que encabeza este blog. El I ching o libro de las mutaciones es un libro oracular, enigmático, y supone un universo regido por el principio del cambio. No me quedó ni un recuerdo de aquellos oscuros párrafos que me leyeron del libro y que resultaron señalados como efecto de una extraña combinatoria de tres monedas arrojadas. Pero el título del capítulo leído se enlazo con algo: "El andariego" y he aquí el encabezamiento de estas notas escritas en viaje. Las entradas están ordenadas por país y en orden cronológico. En el cuerpo central están los escritos realizados a medida que se avanza en el camino. A izquierda fotos del lugar, curiosidades, sucesos del viaje y anécdotas. Las páginas están ordenados por país de algunos de los cuales solo hay registro fotográfico.

Gobi

El camino tiene por destino el sur de Mongolia, la provincia de Gobi. De la capital Ulanbatar hasta la frontera sur con china no debe de haber mas de 1000km, pero llegar a ese punto lleva no menos de cinco días de viaje, (mas el regreso) así que el punto final sera Dalanzadgad, la capital de Gobi. Como los “micros” locales salen recién una vez completados todos los asientos y la espera se vuelve desconcertante hasta que se completan todas las localidades, la opción de contratar un jeep con otros viajeros ha sido lo mas rápido. Urkad, es el orgulloso dueño del transporte. Tiene la ultima tecnología rusa de los años 60: doble tracción parabrisas rebatible, caja de quinta, pasacassete, asientos desmontables y una robustez que impacta. Su color gris me hace imaginar a la helada Siberia. Para los camaradas que viajan adelante ventanillas rebatibles y para los de atrás un ventilete que sera desde el comienzo el único contacto con el aire exterior. (aire?) Con una buena dotación de agua, partimos. Ni bien pasados los primeros kilómetros la ruta desaparece. Estaba advertido: Mongolia solo dispone de 200 km de ruta asfaltada, no me tocaron ni 200 mt. El camino consta de una multiplicidad de lineas y senderos que nuestro conductor va eligiendo y cambiando de acuerdo al estado del camino. Puede salirse de la marca en un giro de 90 grados hacer 400 metros hasta encontrar otra huella y retomar la dirección en la que estábamos o seguir interminables, indescifrables o imaginarios caminos. Hierve el Gobi. El sol se ríe de nosotros, aquí es verano. Da lo mismo parar, andar, no hay donde esconderse. La cámara de vídeo del viajero Danes ni se puede prender por la temperatura, la mía se apaga a los minutos Hierven los anteojos que llevo puesto. Hierve el asiento Hierve cada centímetro cuadrado que toco Hierve cada centímetro cubico de aire. El paisaje es levemente verde, muy rocoso y con leves ondulaciones. No se puede decir que Gobi esta desierto. Por el contrario parece un lugar con vida. Hay camellos, caballos, águilas algunas pasturas, y gente. En el camino se ven sus casas los “Gers” que serán también la mía durante este trayecto. En cada uno de los días que se buscaba algún ger para dormir se repetía la misma escena. Urkad que se detiene, no baja hasta estar seguro que el perro no lo va a morder y luego entra al ger. A veces acompañado por alguno de nosotros. Siempre somos invitados con un te mongol y una pasta dura hecha con leche de camello y que por lo que entendí es un agasajo que no esta bien visto rechazar. No siempre los dueños quieren alquilar su casa así que a veces lo mas sencillo es encontrar algún campamento, que no es mas que un mongol que harto de mudarse cada vez que le piden alojamiento pudo comprar dos o tres gers y tener una entrada extra. Hierve Gobi. El agua se vuelve un problema, no se puede tomar. Si a las botellas compradas se le agrega un poco de café sale un expreso, y si me mojo siento que me estoy duchando con agua caliente. En el Ger capto algo como de un campamento para alemanes no lejos de donde estamos parando. Así que me acerco a Urkad y le digo “agua” parece no entender de mi necesidad que este fría así que cambio la palabra y dijo: - Beerrr (cerveza) Se ríe. No se lo ve muy convencido así que refuerzo la propuesta - Vodka Me contesta - Rusian Parece que tiene pretensiones, así que le subo la apuesta y le hago saber que voy a manejar. Se ríe y acuerda. Diez minutos de trayecto, nos separaban de la gloria en botella. No se puede decir que estaba fría pero Gobi dejo de hervir. El paisaje cambia. Ya hay dunas y el suelo se volvió arenoso aunque mantiene las rocas. La temperatura bajo ya que el cielo se ha ido nublando. Hace rato que en el camino ni muy a lo lejos se ve algún ser vivo. Urkad parece inquieto, cambia de senderos, aumenta la velocidad, al tiempo se detiene. Queda claro, nos trasmite que esta perdido. La guía de viaje alertaba, sobre los aspectos a tener en cuenta al contratar los servicios de los conductores y hasta recomendaba algunos. Urkad nos convenció por su simpatía y disposición. Aquí, detenido, con el cielo nublado en el medio del desierto me alegro, evidentemente fue la elección correcta.cion correcta.